A Guillermo Osorno

Hace tiempo, en este mismo espacio, escribimos sobre la profunda reforma que realizó Enrique Florescano a principios de los setenta en el Departamento de Investigaciones Históricas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Ésta estuvo basada en la creación de una serie de seminarios que, por un lado, se dedicaron a revisar la producción historiográfica existente en el momento y, por el otro, produjeron nuevas investigaciones. Ahora, quisiéramos detenernos en la descripción de uno de ellos: el seminario de historia de la cultura nacional (o SHCN).

El seminario fue creado en mayo de 1972. Carlos Monsiváis fue su director desde un inicio hasta febrero de 1973, y posteriormente de septiembre de 1974 a marzo de 1975. De mayo 1973 a 1974 lo dirigió José Emilio Pacheco. Y en junio de 1976, Héctor Aguilar Camín se volvió el coordinador. El resto de sus miembros fueron José Joaquín Blanco, Adolfo Castañón, Nicole Giron, José Emilio Pacheco y Primitivo Rodríguez. También participaron esporádicamente Flora Campillo Illanes, Cecilia Noriega Elio y Froylan Rascón.

Los miembros defendían su propósito y principios teóricos: “Desde un principio el SHCN se propuso indagar en la historia de las ideas y las mentalidades a partir de la perspectiva que proporcionan los fenómenos culturales, entendidos no sólo en sus manifestaciones clásicas –por así decirlo–, como la expresión literaria, sino también en sus aspectos institucionales y de costumbres, y en la producción de lo que se ha denominado “cultura popular”’.1

En el Seminario se trabajaron varios campos de trabajo:

· Los proyectos de nación
· La novela popular (histórica y folletinesca) del siglo XIX
· La cultura de la Revolución Mexicana, entendida tanto en sus aspectos literarios y artísticos como en el de la crítica ideológica, la cultura política, la política cultural y sus instituciones
· La cultura popular en el siglo XX: cine, radio, historieta cómica, teatro frívolo, televisión, mitologías masivas.
· La moral social: valores, hábitos y actitudes cotidianas; cánones de conducta; moral sexual, patrones de escándalo, anormalidad y castigo, historia del crimen y del éxito, etc.
· Historia social de la literatura e historia de la crítica literaria.

¿Qué trabajó cada uno de los integrantes del seminario? Héctor Aguilar Camín corrigió y extendió la tesis doctoral que había realizado en El Colegio de México. Ésta daría lugar a su obra La frontera nómada: Sonora y la Revolución Mexicana (Siglo XXI, 1977). Inicialmente, José Joaquín Blanco quería realizar un estudio sobre el proyecto de nación de los conservadores mexicanos, pero terminó centrándose en José Vasconcelos. Ese  trabajo terminaría convirtiéndose en su importante libro Se llamaba Vasconcelos. Una evocación crítica (Fondo de Cultura Económica, 1977). Al terminar, escribió Crónica de la poesía mexicana(Departamento de Bellas Artes, Guadalajara, 1977). Adolfo Castañón, por su parte, se propuso realizar una historia de la crítica literaria en México durante los siglos XIX y XX. Nicole Girón trabajó en su Perú: cronistas indios y mestizos en el siglo XVI (Sep-setentas, 1975), en Heraclio Bernal ¿Bandolero, Cacique, o Precursor de la Revolución? (INAH, 1976) y luego se abocó a estudiar la obra de Ignacio Altamirano. Finalmente, Carlos Monsiváis preparaba una historia general de la cultura popular mexicana en el siglo XX. Como un adelanto a lo que sería dicho proyecto publicó un ensayo titulado “Junto contigo le doy un aplauso al placer y al amor” (publicado en la revista Textos del Departamento de Bellas Artes del Gobierno de Jalisco en 1975) y José Emilio Pacheco tenía dos proyectos: editar el Diario de Federico Gamboa (1892-1939), el cual aparecería publicado por Siglo XXI en 1977, y una investigación sobre la novela popular (historia y folletinesca) en México.

seminario

Si bien hubo cierta dispersión temática y nunca se logró construir un proyecto común entre todos los miembros del Seminario, aparecieron dos obras colectivas: En torno a la cultura nacional (Sep-setentas, 1976) y Cultura y dependencia (Departamento de Bellas Artes, Gobierno de Jalisco, 1977). Un espacio central para aglutinar al Seminario fue La Cultura en México, el suplemento del semanario Siempre, dirigido por Carlos Monsiváis. En este medio se publicaron la gran mayoría de los textos escritos por los integrantes del Seminario. Para estudiar la producción de estos autores, individualmente, aunque también considerando sus posibles vínculos en cuanto a temas y referencias, estos datos son una mina de oro. Habrá que excavar más profundo.


1 “Memoria 1971-1976”, Cuadernos de trabajo del Departamento de Investigaciones Históricas, INAH. México: INAH, Enero 1977.