mc3a9xicoLa serie de transformaciones dentro del espacio de la opinión publica que trajo consigo el 2 de Octubre de 1968 no eran del todo nuevas. Las voces que entonces denunciaron y cuestionaron al régimen no eran las primeras, atrás de ellas se oía el eco de varias personas que desde mediados de siglo disonaban ya de las opiniones generalizadas.

Según los bautizó Wigberto Jiménez Moreno, a este grupo de voces se les conoce como la “Generación de Medio Siglo”. Ésta abarcaba a un extenso y variado número de individuos y procesos, que sin embargo podrían pensarse todos como parte de una misma voluntad crítica a la realidad mexicana. Producto de las mismas lecturas como ventanas al exterior, del cobijo de las instituciones académicas y de la posibilidad de vivir finalmente de sus investigaciones, dando clases y publicando, esta voluntad fue su rasgo distintivo. Y aunque se expresó de diversos modos, poco a poco logró colarse en los recovecos de muchas de las expresiones intelectuales y artísticas en México.

La crítica se articuló alrededor de aquello que hasta entonces había regido no solamente la producción cultural, sino toda la vida nacional: la Revolución Mexicana. Muchos artistas, literatos y académicos se percataron por igual del agotamiento del nacionalismo cultural como vehículo de expresión y empezaron a dar visos de una producción de ideas que la cuestionaba.

Una inclinación que empezó por la pintura desde 1940 fue la paulatina sustitución de las preocupaciones sobre el campo y lo rural por aquello que se relacionara con lo urbano y cosmopolita. José Luis Cuevas, un entonces joven pintor, haría un llamado a romper con la trabazón de “la cortina de nopal” impuesta por el nacionalismo revolucionario. La obra consagrada como muestra de este proceso es La región más transparente de Carlos Fuentes, pues en ella quedaron establecidas las características de la nueva vida urbana de México y los cuestionamientos a una Revolución que a todas luces parecía traicionada e institucionalizada.

Si bien las producciones artísticas y literarias fueron las que abanderaron en un inicio estos cambios, con el tiempo este movimiento de crítica se expresó lo mismo en la música y la pintura, como en la literatura y el resto de la producción intelectual (especialmente en las ciencias sociales y la historia). De hecho, la “Generación de Medio Siglo” tomó su nombre de una revista publicada en la Facultad de Derecho por Porfirio Muñoz Ledo, Sergio Pitol, Javier Wiemer, Víctor Flores Olea, y el propio Carlos Fuentes, entre algunos otros. Ésta se trató de una publicación que quiso pensar en la realidad mexicana críticamente y la cual encontró su punto de unión en la incorporación de la izquierda como tendencia intelectual.

El caso de la “Generación de Medio Siglo” da pie a preguntarse por aquello que define a individuos, grupos y tendencias intelectuales como generaciones. Si las disciplinas en las que se reconoce a una generación pueden ser tan variadas, entonces ¿cuáles son los elementos que las unen? ¿Son las lecturas y nociones de la realidad suficientes para hablar de un grupo como generación, o es necesario que tengan cierto corpus, producción que incida en el pensar de otros? Si necesitan de las instituciones, ¿cómo hablar de verdaderas rupturas? ¿Implica el surgimiento de generaciones la muerte de las precedentes? ¿Hasta qué punto se retoman y reciclan las ideas? En el caso que aquí nos interesa: ¿Qué tanto de Medio Siglo tuvo la generación que nació después con el 2 de Octubre de 1968?

Los integrantes de la Generación de Medio Siglo son:

Novelistas y ensayistas

Inés Arredondo, Huberto Bátiz, Julieta Campos, Emmanuel Carballo, Henrique González Casanova, Jorge Ibarguengoitia, Jorge López Páez, Sergio Magaña, Amparo Dávila,  José De la Colina, Salvador Elizondo, Sergio Fernández, Carlos Fuentes, Sergio Galindo, Juan García Ponce, Ricardo Garibay, Juan Vicente Melo, Ernesto Mejía Sánchez, Maria Luisa Mendoza, Margo Glantz, Luis Guillermo Piazza, Sergio Pitol, Alejandro Rossi, Edmundo Valadés.

Historiadores

Eduardo Blanquel, Carlos Bosch, Alfonso García Ruiz, Luis González, Moisés González Navarro, Miguel León Portilla, Jorge Alberto Manrique, Xavier Moysen, Román Piña Chan, Berta Ulloa, Elisa Vargas Lugo, Josefina Vázquez.

Lingüístas y demógrafos

Lingustas: Alatorre, Antonio; Frenk, Margrit; Buxó, José Pascual

Demógrafos: Benítez, Raúl; Cabrera, Gustavo; Unikel, Luis

Pintores

Carrillo, Lilia; Coronel, Pedro; Coronel, Rafael; Cuevas, José Luis; Felguérez, Manuel; García Ponce, Fernando; Gironella, Alberto; Sakai, Kasuya; Vlady; Von Gunthen, Roger.

Autores teatrales

Héctor Azar,, Emilio Carballido, Juan José Gurrola, Luisa Josefina Hernández, Vicente Leñero

Poetas

Isabel Fraire, Arturo González Cosío, Ulalume, Miguel Guardia, Jorge Hernández Campos, Jaime García Terrés, Eduardo Lizalde, Marco Antonio Montes de Oca, Rubén Bonifaz Nuño, Rosario Castellanos, Alvaro Mutis,  Jaime Sabines, Tomás Segovia, Luis Rius, Gabriel Zaid

Científicos sociales

Guillermo Bonfil, Víctor Flores Olea, Pablo González Casanova, Arturo González Cosío, Enrique González Pedrero, Francisco López Cámara, Ricardo Pozas, Arturo Warman, Alonso Aguilar, José Luis Ceceña, Horacio Flores de la Peña, David Ibarra, Ifigenia Martínez, Leopoldo Solís, Mario Ojeda Gómez, Rafael Segovia

Sobre el tema usamos (y recomendamos):

  • Krauze, Enrique, “Cuatro estaciones de la cultura mexicana”, en Vuelta. Número. 60, noviembre 1981. Para descargarlo aquí.
  • Pereira, Armando. “La generación del Medio Siglo: un momento de transición de la cultura mexicana”, en Literatura mexicana. Vol. 6, Número 1, 1995. Para descargarlo aquí.
  • Rico Moreno, Javier. Pasado y futuro en la historiografía de la Revolución Mexicana. México: UAM-CONACULTA, 2000.