«La sociología es un arte marcial, una forma de autodefensa. Básicamente la usas para defenderte, sin tener el derecho de usarla para ataques injustos», decía Pierre Bourdieu sobre su disciplina. Para acercarse a un personaje cuyas grandes aportaciones fueron, entre otras cosas, los conceptos de campo, habitus y capital el documental «Pierre Bourdieu: La sociología est un sport de combat» (2001), el cual nos da cuenta de las dinámicas en las quede desenvolvía en el día a día este sociólogo, es muy esclarecedor.
En este documental dirigido por Pierre Carles acompañamos no sólo al gran teórico, sino a un intelectual influyente, participativo y claro. Bourdieu toma de pronto la dimensión de un individuo que, si bien puede ser congruente con lo que plantea en sus teorías sobre la sociedad, demuestra ser mucho más que un producto de su campo. Nos recuerda, pues, que el pensar a la sociedad implica también considerar al individuo que quiere defenderse.
http://youtu.be/_9PCp9oKPRw
Como sociólogo yo diría que si es una especie de arte marcial, pues para hace sociología es preciso tener una amplia cultura y un cierto dominio de los argumentos fundamentales en varias disciplinas del saber social: ciencia política, economía política, teorías sociológicas, psicología, macro y microeconomía, conocer mucho de historia, antropología, tener rudimentos de lingüística y antropología estructural, gnoseología, y aún más cosas que sería largo enumerar. Eso hace que un sociólogo tenga argumentos suficientes para argumentar de diversas maneras a propósito de una infinidad de temas, por supuesto no de chacharear inútilmente, sino e contribuir al esclarecimiento de todos aquellos temas que tienen que ver con la sociedad y los individuos que la integran. Pero hay un problema, para integrar una interpretación de la sociedad hay que trascender el nivel de lo puramente teórico y establecer interpretaciones que contribuyan al esclarecimiento de algunos temas en particular, si el sociólogo logra perfilar una explicación o modo de explicar a la sociedad concreta, entonces va a alcanzar un nivel de objetividad que sin lugar a dudas habrá de hacer aportes a la vida práctica de muestra sociedad; si se queda al nivel de la escolástica, sus trabajos se irán directo a los archivos y a las bibliotecas, le darán subsidios por su brillante trabajo de investigación académica, pero que no contribuyen al cambio social. ese es el reto que hacía C.R. Mills cuando hablaba de «La imaginación sociológica». Se podría verbalizar más pero esto es el centro del significado de la sociología.
Me gusto mucho su comentario: integral, claro y con sentido